Tristeza y miserias
Con mucha tristeza, recibo la noticia que Evo, tuvo que declinar su puesto en el ejecutivo asediado por los militares, que no apoyaron, la derecha, que cada vez que las urnas, no responden a sus expectativas, denuncian fraude, por cualquier cosa y como segunda medida cuando sienten un soplo del Norte, desconocen directamente los resultados y alguna izquierda útil, que siempre cree que está frente a un hecho revolucionario.
Este es momento de apoyar con el cuerpo el voto que se coloco en la urnas, es ahora o nunca. Habrá violencia ahora o la habrá en la mesa del pueblo dentro de 4 o 5 meses, cuando el hambre empiece a sentirse por las medidas que se tomarán cuando la derecha aplique sus planes. Los que aplican en todos los países independiente de su lugar geográfico y de los tiempos históricos. A dejar de lados las diferencias, olvidarse de los errores cometidos, que porque somos humanos siempre existen y a luchar como uno solo. Se impone el unirse, y gritar para darse ánimos, para saber que somos más, para que los otros nos escuchen, por los niñes, por los que no saben que ocurrirá y porque es la única forma que tiene el pueblo de defender su voto. Ellos disponen de los medios de comunicación, parte de la fuerzas armadas, la que no se "cree" neutral, de la policía, la iglesia y del apoyo del Norte que siempre está al acecho, ante cualquier error cometido.
El pueblo solo dispone de su cuerpo, su vida, que solamente actuando en conjunto podrán vencer, y los triunfos, como todos, siempre son pasajeros.
El amor vence al odio, pero ¿cuando? Tal vez a largo plazo, pero eso no alimenta los cerebros de nuestros niñes, no educa, no da trabajo, no produce. Por eso, si bien creo en que el amor es más importante, es fácil proclamarlo, desde un sillón o un cómodo sofá, cuando no tienes que poner en el plato, no pensarían igual, es por eso que la lucha no debe abandonarse nunca.