¿NOS MERECEMOS ESTA OPOSICIÓN?
La capacidad de asombro no se agota, y hay gente que puede hacer el ridículo cientos de veces, sin merecer condena social, sólo la admiración de quienes miramos impávidos. Que cual ave fénix, salen con menos fuerza, pero con capacidad de hacer daño aún, al ruedo nuevamente.
Esto se observa en una ciudad, que algunos la llamaron la Atenas del plata. Creo que nunca fue eso, ni por asomo, y quienes así la vieron, se creyeron Sócrates, o Platón, y necesitaban una ciudad culta, para darse un mayor prestigio, que ellos no lo tuvieron, ni esta ciudad nunca la tuvo. Nunca fue culta, tiene un empuje y se siente diferente, eso la hace peleadora, pero defiende intereses, tan distintos a la patria que podríamos, pensar que no forma parte de la misma. Como muy bien y crudamente la definió un cantante rosarino, los que habitamos en esta ciudad, creemos que nos merecemos lo mejor, y no podemos ser iguales, que un habitante de un pequeño pueblo, perdido en la frontera, o en el interior.
Cuando tenemos un gobierno nacional que lucha por la patria, como no la sentimos nuestra, nos parece superfluó, porque los intereses que acá se defienden son distintos, y votamos por un inoperante gobierno local, para controlar su poder, nos creemos los fiscales y los garantes de la argentinidad. Cuando nos damos cuenta que hemos hecho el ridículo y que el inoperante gobierno, muestra eso que es, inoperante, insistimos, no nos importa hacer el ridículo, somos superiores.
Esto de no importar hacer el ridículo, nos lleva a creer en aquellos que mienten hoy, mañana y pasado. Y no nos importa volvemos a insistir y seguimos comprando el mismo diario, porque ese diario nos formó, nos gusta que nos mientan, no lo leo, o si lo hago, sólo los títulos y los copetes, no más, porque no sólo no seríamos los mas cultos, sino lo más estúpidos habitantes del país. Porque si lo leíriamos, nos daríamos cuenta que no dice lo mismo en el copete, que en el cuerpo de la nota, es puro espectáculo, como los programas de investigación del gordito fumador, puro humo.
Esto es lo que llama a la admiración que algunos tengan espalda para hacer el ridículo, y permanecer todavía con la credibilidad, para esta sociedad. Esto dice más de aquellos que lo creen, al diario, a la oposición, al gordito fumador, que de estos personajes.
Y si en vez de seguir detrás de un medio, salimos y decimos que es lo que realmente queremos: comprar dólares, viajar al exterior, no pagar impuestos, no dar más subsidios, abrir la importación, para consumir como si estuviéramos en Europa, etc., seríamos más creíbles, pero el interior, y la gente que realmente quiere al país,y que sabe que esto nos vuelve, al estado de colonia, nos vería tal como realmente somos, sólo pensamos en nuestro ombligo, no más allá de eso
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